“Nunca es tarde”: a los 72 años volvió a la escuela, terminó sus estudios y hoy es abanderado

En Cipolletti, la historia de Carlos Ulloa emociona y deja una enseñanza profunda: nunca es tarde para volver a empezar.
Después de años de postergar sus estudios, tomó una decisión que cambiaría su vida. Con una meta clara, terminar lo que había quedado pendiente, regresó a las aulas dispuesto a enfrentar un desafío que, para muchos, parecía imposible a su edad.
El camino no fue sencillo. Volver a estudiar implicó adaptarse a nuevas rutinas, compartir clases con generaciones más jóvenes y sostener, día a día, el esfuerzo y la disciplina necesarios para avanzar. Sin embargo, lejos de rendirse, Carlos transformó cada obstáculo en un impulso.
Con el paso del tiempo, su compromiso empezó a destacarse. Su dedicación, respeto y constancia no solo lo hicieron crecer académicamente, sino que también le valieron el reconocimiento de docentes y compañeros.
El momento más significativo llegó cuando fue elegido abanderado, un símbolo que representa valores, esfuerzo y superación. Para él, no fue solo un logro académico, sino la confirmación de que todo sacrificio tiene su recompensa.
Hoy, su historia trasciende lo personal. Se convierte en un mensaje poderoso: los sueños no tienen fecha de vencimiento. Y cuando hay decisión y voluntad, siempre es posible volver a intentarlo.
