Lisandro Olmos cumple 115 años: la historia de una localidad marcada por el tren y la producción hortícola

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Este viernes 18 de septiembre, Lisandro Olmos cumple 115 años. La fecha elegida como aniversario de la localidad está vinculada con la llegada del ferrocarril y con la habilitación del apeadero que llevó el nombre de quien fue propietario de buena parte de las tierras de la zona.

La historia de Olmos comenzó a tomar forma en 1882, con la fundación de La Plata. Por entonces, el gobernador Dardo Rocha dispuso la expropiación y división de grandes extensiones de tierra en solares, quintas y chacras. Entre quienes adquirieron terrenos estuvo el coronel Lisandro Olmos, un militar y político nacido en Catamarca en 1840, quien compró 327 hectáreas al sudoeste del casco urbano y las denominó Los Miradores. Allí construyó una mansión que posteriormente utilizó como residencia de verano y que actualmente es conocida como Los Miradores de Olmos.

Palmeras en el centro comercial de Lisandro Olmos

La zona ya contaba con algunos habitantes antes de la fundación de la capital provincial. Entre ellos se encontraba la familia Canale, instalada en la denominada Villa Tonezza, una construcción que aún permanece en pie. Sin embargo, el crecimiento del poblado comenzó a acelerarse con la llegada del tren y la posterior división de las grandes extensiones de tierra.

El 12 de abril de 1910, Lisandro Olmos donó a la Provincia parte de sus terrenos para el paso del ferrocarril provincial hacia Meridiano V y la instalación de talleres. Un año después, el 18 de septiembre de 1911, una resolución provincial estableció la habilitación del apeadero ubicado en el kilómetro 20 con el nombre de Lisandro Olmos. La parada nunca llegó a convertirse formalmente en estación, pero su denominación terminó dando nombre a toda la localidad.

Décadas más tarde, otro acontecimiento tuvo un fuerte impacto en el crecimiento de la zona: el 18 de noviembre de 1939 comenzó a funcionar la unidad penitenciaria. La llegada de familiares de las personas alojadas allí impulsó la apertura de almacenes y comercios, mientras que progresivamente se fueron mejorando las calles y las conexiones de transporte.

Rotonda de Ruta 36 y Av. 44

Durante las décadas de 1940 y 1950, la llegada de inmigrantes, principalmente de origen italiano, impulsó la producción hortícola y transformó a la zona en uno de los principales sectores de producción de verduras del país. Con el paso de los años, nuevos grupos de inmigrantes, entre ellos trabajadores de origen boliviano, continuaron esa actividad y contribuyeron a sostener el perfil productivo de Olmos.

Para 1950, la localidad tenía alrededor de 100 habitantes y todavía no contaba con una escuela. La primera institución primaria surgió por iniciativa de los propios vecinos y comenzó a funcionar en el Club Unidos de Olmos. Para reunir la cantidad mínima de alumnos requerida, los impulsores recorrieron las casas de la zona hasta reunir a 23 chicos.

La fecha del aniversario fue definida décadas después. En 1984, el Rotary Club Olmos-Etcheverry encargó al historiador José María Prado un estudio para determinar el origen de la localidad. A partir de esa investigación se resolvió adoptar el 18 de septiembre de 1911 como fecha de fundación, en coincidencia con la inauguración del ramal ferroviario La Plata-Meridiano V y con la designación del apeadero Lisandro Olmos, ubicado aproximadamente en la zona de 52 y 196, frente a la actual unidad penitenciaria y cerca de Los Miradores.

FOTO: PERIÓDICO SIN LÍMITES

La historia más reciente también está marcada por el desarrollo de sus instituciones. En 1983 se conformó la Cooperativa de Agua Potable de Lisandro Olmos y tres años después comenzaron a funcionar las primeras 380 conexiones domiciliarias. Con el crecimiento de la población se consolidaron además escuelas, clubes, comercios y distintas organizaciones sociales.

Actualmente, Lisandro Olmos es uno de los principales centros urbanos del sudoeste platense, con un importante movimiento comercial sobre las avenidas 44 y 197 y una actividad hortícola que continúa siendo parte central de su identidad. A 115 años de aquel apeadero ferroviario que dio origen a su nombre, la localidad mantiene una historia atravesada por el trabajo, la producción y el desarrollo de sus instituciones.