Investigan el hallazgo de un cráneo en Isla Paulino y su posible vínculo con el caso Johana Ramallo

El hallazgo de un cráneo en un sector aislado de la costa de la Isla Paulino (Berisso) volvió a poner en el centro de la escena la causa por el femicidio de Johana Ramallo, ocurrido en 2017.
El descubrimiento fue realizado por vecinos que caminaban por la ribera del Río de la Plata, quienes alertaron a las autoridades tras encontrar el resto óseo sobre la arena. Poco después, personal de Policía Científica se presentó en el lugar para realizar las primeras pericias.

Según indicaron fuentes del caso, se trataría de un cráneo de antigua data y sin signos de exposición reciente. Los peritos creen que habría quedado al descubierto debido al movimiento natural de la costa, un fenómeno habitual en la zona por efecto de las mareas y las corrientes.
El resto fue trasladado para la realización de estudios más exhaustivos que permitan determinar su antigüedad, características biológicas y posible origen. La investigación quedó inicialmente a cargo de la fiscal Betina Lacki, quien buscará establecer en primer lugar si el cráneo corresponde efectivamente a restos humanos.

En caso de confirmarse, la Fiscalía avanzará con estudios antropológicos y genéticos para intentar identificarlo. En paralelo, la familia de Ramallo, a través de sus abogados Ignacio Fernández Camillo y Andrés Noetzly, busca intervenir en el expediente para seguir de cerca el avance de las pericias.
La cautela se explica por los antecedentes de la investigación: en 2018 aparecieron restos humanos en la costa de Berisso que posteriormente fueron identificados como pertenecientes a Johana Ramallo, aunque la confirmación oficial demoró más de un año y se logró recién tras análisis genéticos.
Desde entonces, la causa por el femicidio de la joven nunca logró cerrarse completamente, por lo que cada hallazgo de restos óseos en la zona genera inmediata atención entre los familiares y quienes siguen el caso.

Una causa que sigue abierta
La desaparición de Johana Ramallo ocurrió el 26 de julio de 2017 en La Plata. Ese día, la joven salió de su casa y le dijo a su madre que regresaría para cenar, pero nunca volvió. Las últimas imágenes que la muestran con vida fueron registradas por cámaras de seguridad en una estación de servicio ubicada en avenida 1 y 63.
La investigación atravesó distintas etapas judiciales y finalmente, en agosto de 2018, aparecieron restos humanos en las playas de Palo Blanco, en Berisso, que más tarde fueron identificados como pertenecientes a la joven.
El reciente hallazgo en la Isla Paulino reavivó las miradas sobre una causa que aún deja interrogantes abiertos y mantiene en vilo a la familia de la víctima.
El hallazgo en Isla Paulino reaviva la atención en otros casos emblemáticos
El reciente hallazgo de restos óseos en la costa de la Isla Paulino no solo generó repercusiones en la investigación vinculada al caso de Johana Ramallo, sino que también volvió a despertar el interés de otras familias que desde hace años buscan respuestas.
Entre ellas se encuentra la familia de Miguel Bru, el estudiante de periodismo de la Universidad Nacional de La Plata que fue secuestrado, torturado y asesinado en 1993.

Por ese crimen fueron condenados los policías Justo José López y Walter Abrigo. Sin embargo, a más de tres décadas del hecho, el cuerpo del joven nunca fue encontrado.
En ese contexto, cualquier hallazgo de restos humanos en la región genera expectativa entre familiares y organizaciones que continúan reclamando verdad y justicia en causas que aún permanecen abiertas.
