El Asedio sobre el continente americano VS la confluencia del Sur Global

América Latina está siendo objeto de una reconfiguración forzada. EE.UU. no busca aliados, busca “gerentes” de zona. El aislamiento o el alineamiento explícito no es una salida soberana frente a la propuesta de Confluir en el Sur Global. Fortalecer el bloque con Brasil y los BRICS+ es la única manera de que el “reparto del mundo” no nos deje, una vez más, en el lado de los repartidos. La soberanía en 2026 se disputa en la capacidad de decir “no” al Comando Sur y “sí” a los marcos de cooperación horizontales que respeten nuestra integridad territorial, desde La Quiaca hasta la Antártida.
- El Reparto de Zonas
Vivimos una tesis clara: el ordenamiento mundial de 2026 que, más que un caos, es un proceso de reparto de zonas de influencia. Estamos ante una convivencia tensionada donde las grandes potencias trazan líneas rojas. Mientras el Mundo Multipolar avanza en Eurasia, la administración de Donald Trump ha decidido ejecutar una maniobra de repliegue y control absoluto sobre el continente americano, desde el Ártico hasta la Antártida, bajo una lógica de “Propiedad Privada Continental”.
- La Fortaleza Norte: De Groenlandia al Golfo de México
La prepotencia del Norte no se detiene en sus fronteras. La intención explícita de Trump de adquirir Groenlandia (un enclave estratégico para el control de las rutas del Ártico y recursos minerales) y la presión para una integración subordinada de Canadá, demuestran que EE.UU. busca blindar el hemisferio norte.
- La reactivación de la retórica de compra de Groenlandia no es un capricho, sino un objetivo de seguridad nacional para controlar el acceso al Atlántico Norte frente a la flota rusa.
- El Golfo de México: Se consolida como un “lago interior” estadounidense, donde el control de los flujos energéticos es total, condicionando la soberanía de México mediante amenazas arancelarias y migratorias que actúan como un acople forzoso.
III. El Eje del Sur: El Pentágono en Ushuaia y el Cerrojo Antártico

El despliegue más crítico para nuestra región es la aproximación del Pentágono a Tierra del Fuego. Los recientes acontecimientos en el Puerto de Ushuaia, bajo la supervisión directa del Comando Sur, marcan el establecimiento de una base logística que EE.UU. denomina de “uso conjunto”, pero que en la praxis funciona como un cerrojo sobre la Antártida.
- La visita de altos mandos militares y el financiamiento de infraestructura naval en el punto más cercano al continente blanco buscan neutralizar cualquier presencia de la Diplomacia de Infraestructura china en el Atlántico Sur.
- El binomio angloamericano (EE.UU.-Reino Unido) opera en conjunto. Mientras Londres ocupa Malvinas, Washington se asienta en Ushuaia. La soberanía argentina no se “defiende” pidiendo permiso al Comando Sur; se entrega bajo una máscara de cooperación.
- El Objetivo: Desvincular a China del Sur Global
El mandato de Trump tiene una misión geoeconómica central: el desacople preventivo de América Latina respecto a China.
- La Tensión: China ha construido en la última década una alianza de beneficio mutuo (win-win) basada en puertos (como Chancay en Perú), redes 5G y minería de litio.
- La Ofensiva: Washington sigue utilizando sanciones y “advertencias de seguridad” para obligar a los países latinoamericanos a romper sus acuerdos soberanos con Pekín; cuyo importante campo de batalla repercute sobre la proyección de nuestra infraestructura.
El Fin de la “Tolerancia” en el Caribe
Es imperativo corregir cualquier noción de convivencia armónica. Los últimos acontecimientos demuestran que la administración Trump ha decidido terminar con la supuesta tolerancia hacia la presencia de las flotas en territorios del Mar Caribe vinculados específicamente a Venezuela.
El acto de operación sorprendente que significó el secuestro de Nicolás Maduro no solo fue un golpe político, sino una maniobra de apropiación del tráfico marítimo en el Mar Caribe. Al tomar el control de facto sobre esta cuenca, Washington ha establecido un bloqueo operativo al ingreso y egreso de embarcaciones, marcando un límite militar y estratégico violento. Aquí, el mensaje de Trump es claro: el Caribe vuelve a ser una zona de exclusividad estadounidense, donde la soberanía de terceros y el libre tránsito de flotas han quedado anulados por la fuerza.
VI. Groenlandia: El Límite de la Proyección Ártica
Donde sí encontramos un límite de disputa consolidado es en la Ruta del Ártico. A diferencia del Caribe, en el Norte Rusia y China ya ostentan una dominación fáctica de las rutas comerciales y militares. Es en este contexto que debemos leer la obsesión de Trump por Groenlandia.
La intención de anexar este territorio no es solo una expansión territorial, sino el intento de fijar una frontera ante el avance del bloque euroasiático en el Polo Norte. Mientras en el Sur Global EE.UU. intenta expulsar, en el Norte intenta desesperadamente proyectarse para no quedar fuera del nuevo eje comercial mundial. Este es el verdadero mapa del “reparto”: una zona de control absoluto en el Caribe frente a una zona de litigio de alta intensidad en el Ártico.
VII. Soberanía en Tiempos de Reparto
El mundo se divide en zonas de influencia donde la diplomacia muestra quedar relegada por la operación táctica y el control de flotas.
América Latina, y particularmente Argentina con la presencia del Comando Sur en Ushuaia, está siendo integrada a la fuerza en este esquema de seguridad estadounidense. La tesis es clara: mientras EE.UU. pierde terreno en el Ártico frente a la asociación Rusia-China, busca compensar ese declive cerrando con candado el continente americano. La Confluencia del Sur Global debe, por tanto, entender que no estamos ante una “invitación” a occidente, sino ante un asedio que busca desmantelar cualquier vínculo con el mundo multipolar para asegurar que el “reparto” sea, en nuestra región, un monólogo del Norte.

