Andrea del Boca volvió a Gran Hermano: “Estoy con antibióticos y la presión se me empieza a subir”

El regreso de Andrea del Boca a Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe) se convirtió en uno de los momentos más comentados de la última gala. Después de varios días fuera de la casa por un cuadro de salud que generó preocupación, la actriz volvió al reality con una entrada tan particular como polémica, en una escena que mezcló emoción, sorpresa y un toque de teatralidad que no pasó inadvertido para nadie.
Según explicó la propia Andrea, su salida estuvo vinculada a un problema gastroenterológico preexistente, sumado a episodios de presión alta que obligaron a los médicos a realizarle estudios y ajustar su tratamiento. “Entré medicada… tengo colon irritable, estoy con antibióticos y la presión se me empieza a subir, sobre todo a la noche”, detalló luego, al contar lo ocurrido.
Mientras los participantes estaban distraídos con una valija que la producción había dejado en la puerta de la casa, la icónica puerta giratoria comenzó a moverse en silencio.
Cuando se abrió por completo, apareció Andrea del Boca con los ojos cerrados y los brazos cruzados sobre el pecho, en una postura que muchos interpretaron como una suerte de “escena dramática”, fiel a su historia en las telenovelas. De fondo, además, sonaba “Tonta, pobre tonta”, uno de los temas más recordados de su carrera, de la telenovela Zíngara, estrenada en 1996, protagonizada por la propia actriz y Gabriel Corrado.
La reacción dentro de la casa fue inmediata. Entre sorpresa y emoción, sus compañeros se acercaron a recibirla con abrazos, palabras de alivio y gestos de afecto. Incluso algunos vínculos que hasta ese momento habían sido tensos parecieron relajarse por unos instantes. Uno de los momentos más llamativos se dio con Yanina Zilli, con quien Andrea había tenido diferencias en el juego. Lejos de cualquier conflicto, la exvedette la saludó con calidez: “Me alegro que estés bien de salud”. La respuesta de la actriz, con una cuota de humor, descomprimió aún más la escena: “Rubia, somos dos divas del espectáculo”.
Ese cruce marcó, en cierto modo, un nuevo punto de partida dentro de la casa. “Es un volver a empezar”, aseguró Andrea, dejando entrever que su regreso no solo significaba retomar la competencia, sino también reconfigurar sus vínculos con el resto de los participantes. En un juego donde las alianzas cambian constantemente, su reingreso podría alterar el equilibrio que se venía construyendo en su ausencia.
