Una ola de robos golpea a los barrios cercanos a la megatoma: “Ya no se puede vivir así”

Vecinos de distintos barrios ubicados en las inmediaciones de la megatoma de Los Hornos aseguran que atraviesan una creciente ola de inseguridad y reclaman mayores controles policiales, especialmente durante la noche.
La situación afecta a familias de La Escondida, La Nativa y Latitud 34, sectores ubicados en las inmediaciones de 84 y 161, 90 y 157 y 90 y 148, respectivamente. Según relataron, desde hace aproximadamente un mes se repiten robos, entraderas e intentos de ingreso a viviendas.

La preocupación creció al punto de que los vecinos comenzaron a organizarse entre ellos mediante alarmas comunitarias, cámaras de seguridad y llamados al 911. Incluso, algunas familias aseguran que permanecen atentas durante la madrugada para advertirse ante cualquier movimiento sospechoso.
Uno de los episodios que más temor generó ocurrió en Latitud 34, donde una familia sufrió una violenta entradera que quedó registrada por una cámara de seguridad. Los delincuentes ingresaron a la vivienda, mantuvieron al matrimonio como rehén, golpearon al hombre y lo amenazaron con matar a su familia si no cumplía con sus exigencias. Tras el hecho, la víctima decidió abandonar el barrio.
Otro episodio ocurrió el 1° de agosto en La Nativa, donde una joven sufrió un violento intento de ingreso a su vivienda. De acuerdo con los vecinos, los delincuentes habrían cortado los alambrados para ingresar al sector, lo que profundizó la preocupación entre las familias.
Ante esta situación, los habitantes de los barrios cercanos a la megatoma reclaman mayor presencia policial, controles nocturnos y respuestas concretas para frenar una seguidilla de hechos que, según denuncian, se volvió prácticamente cotidiana.
La sensación entre los vecinos es de alerta permanente y aseguran que ya no se sienten seguros dentro de sus propias casas.
