Después de 25 años, Tamara Paganini regresó a la casa de Gran Hermano

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Después de 25 años, Tamara Paganini regresó a la casa de Gran Hermano en la temporada Generación Dorada, recibiendo una cálida bienvenida de Santiago del Moro.

La histórica subcampeona de la primera edición prometió intensidad en el juego y recordó sus momentos más emblemáticos del reality.

Primero, la ex participante de 2001 fue recibida por del Moro en el estudio de Telefe, donde expresó emocionada: “Me tiembla todo, voy por todo, la casa es mía y todos los demás son okupas”.

Luego, el conductor convocó a todos los participantes en el jardín de la casa más famosa del país, donde les mostró un pequeño resúmen del paso de Tamara por el reality. Finalmente, la hermanita ingresó nuevamente al reality entre los aplausos de sus compañeros.

Con un vestido plateado, Tamara apareció acompañada de “Sasha”, la oveja de peluche que la acompañó en su primer paso por el programa.

Durante su ingreso, Tamara saludó a los nuevos participantes con su estilo característico: “¡Hola, hijos de puta! Cuando me fui era un pollito y ahora soy un halcón”. Al recorrer la casa, comparó el tamaño y la tecnología con la edición original y bromeó sobre las cámaras modernas: “Ay, estoy temblando”.

Una historia marcada por el conflicto

El regreso de Tamara reabre uno de los capítulos más complicados del reality. Tras su salida en 2001, inició un conflicto judicial con Telefe que duró más de una década, vinculado a la edición de su imagen y las consecuencias mediáticas de su participación.

Paganini llegó a afirmar: “Gran Hermano me destruyó la vida” y contó que debió modificar su rutina y disfrazarse de hombre para evitar el acoso. Aunque el juicio terminó en un acuerdo económico, la participante aclaró que su objetivo principal no era el dinero, sino obtener un pedido de disculpas público por la forma en que fue presentada en el programa.