“Tiene 23 años, le cagaron la vida”: habló la hermana del joven amputado tras un ataque en manada

El caso de Marcelo Castagnet Romero, el joven de 23 años atacado en manada en 142 y 57, Los Hornos, sumó nuevos detalles en las últimas horas mientras continúa internado en el Hospital San Juan de Dios. La víctima recibió cuatro heridas de arma blanca, dos puntazos en la espalda, uno en la entrepierna y otro en una pierna y, por la gravedad de las lesiones, los médicos debieron amputarle la pierna derecha para salvarle la vida. Por el hecho hubo cuatro detenidos, entre ellos dos menores de edad.
Según explicó el abogado de la familia, el expediente tuvo un cambio importante en la carátula: “La causa dio un giro: pasó de lesiones graves a tentativa de homicidio con intervención de menores”. Además, aseguró que “la imputación les cabe a las cuatro personas” y remarcó que se habrían utilizado “distintos elementos punzantes”, por lo que serán claves las pericias para determinar cuál de ellos fue el que provocó la lesión que terminó en la amputación.
En medio de la conmoción, la hermana de Marcelo relató entre lágrimas el dramático momento en el que tuvo que autorizar la intervención quirúrgica. “Yo me fui a la noche, el día anterior a que le amputen la pierna. Me fui bien porque le habían hecho un bypass, y ya para las 9 de la mañana me hicieron tomar la decisión de intervenirlo ya, para amputarle”, contó. Luego explicó que los médicos le plantearon: “Si esperamos a que cumpla las dos horas de ayuno, mi hermano se muere… y si lo entubamos ahora corremos el riesgo de que broncoaspire y se muera igual”, por lo que firmó para que lo operaran de urgencia.
La mujer sostuvo que el joven sigue en estado crítico y que los profesionales “dependen del día a día” para evaluar su evolución. A la vez, expresó su agradecimiento al hospital aunque describió como devastador el procedimiento: “Tomaron una decisión cruel pero le salvó la vida. En vez de entubarlo, se lo hicieron despierto… a él le cortaron la vida despierto, con anestesia local”. Y agregó que Marcelo llegó a decirle: “yo sentía como me cortaban la piel”.
Por último, la hermana defendió la conducta del joven y aseguró que Marcelo no buscó pelea. “Él trabajaba de albañil, no salía nunca… estaba repartiendo pizza y pasó por la casa de un amigo y se encontró con estos borrachos. Lo atacaron en manada, no les importó nada”, afirmó. También cuestionó la situación judicial: “No sé por qué en 24 horas dejaron en libertad a las dos mayores. Los menores no salieron, están en el instituto”, y cerró con dolor: “Tiene 23 años, le cagaron la vida”.
